A pesar de su corta vida el pulpo Paul fue en amigazo como los hay pocos. Siempre rolaba a sus viejas con los compas y disparaba la cheve.

Quizá lo que lo mato fue el herpes que contrajo en el 69 (el año) o la cruda de hace un mes que lo debilito o si fue simplemente su afición por las drogas alucinógenas, el punto es que a pesar de 2 y medio años de vida fue un pilar en la comunidad hippie.

Siempre te recordaremos como lo que fuiste, un pulpo viciosos, antisemita y homofobico.

Nunca te olvidaremos pulpo Paul

¡Abur!