Hoy subí al camión para retirarme a casa, todo en orden pues iba lleno como de costumbre. Una mujer mayor subió junto con otra de menor edad. La señora mayor comenzó a hablar y nos conto una historia digna de aparecer en la “Rosa de Guadalupe” y para no hacerles el cuento más largo nos pidió una cooperación para sobrevivir 15 días mas (según la historia que nos conto).

En eso hubo en mi un conflicto interno, tengo $5 pesos en la bolsa del pantalón ¿Se los doy? Ustedes pueden pensar “Pinche tacaño que son para ti $5 pesos”. De hecho no es mucho pero el dilema es que no se si la historia que conto era verdadera, no conozco a esa persona y tengo derecho cuestionarme la veracidad de la información porque le estaría dando lo que es para el camión de ida a la escuela.

Me cuestiono porque a las personas que conozco y he conocido personalmente que piden dinero en realidad no necesitan limosnear.

El vecino de enfrente de mi casa es mayor que yo unos 4 años, termino la preparatoria, está en excelente estado de salud y tienes carro propio. Este amigo se dedica a lavar vidrios en los cruceros, así es, podría conseguir un empleo formal o meterse como albañil, ¿pero adivinen que? Ganaría menos dinero y trabajaría más.

El hecho es que estas personas son parásitos que se alimentan de nuestro esfuerzo y bondad.

En el centro hay un sujeto que tiene los brazos y pierna rota desde que tenía 8 años… sigue en la misma esquina pidiendo dinero, muchos les dan dos pesos que trabajaron honesta y arduamente a alguien que obviamente podría desempeñarse y no lo desea. Para comprender mejor lo que quiero explicar imagínense que vienen saliendo de su trabajo después de 8 horas de cansancio y yo descansadito llego y te digo que mi gato y mi pez dorado se murieron, ando sin desayunar y me torcí un tobillo y ustedes generosamente me dan $5 pesos que yo bien pude haber conseguido con un trabajo igual al suyo.

¿Justo?

Hay una persona siega que se sube a los camiones a pedir cooperación, curiosamente sabe a que camiones sube y donde están las paradas donde siempre baja, de alguna manera sabe que personas estiran su mano con unas monedas y esquiva a las demás personas para no tropezar… ¿como cualquier otro siego?

No digo que cosas horribles no le pase a la gente pero hay que saber sobreponerse y tratar de salir adelante con sus propios meritos.

Puede sonar duro pero en el momento en que una persona nos pide dinero tenemos el derecho de evaluar la situación y deliberar si darle esa limosna porque es algo nuestro y esto siempre pasa no me digan que hacen el bien sin mirar a quien. Siempre razonamos la situación y es correcto puesto que no queremos fomentar el parasitismo pero hay muchas personas de corazón blando que no son lo suficientemente críticas.

Cuando la señora pasó junto a mi decidí no darle esos $5 pesos, su historia me pareció muy real pero no podía comprobarla. Creo que si hubiera podido comprobar su historia si le apoyara pero mientras me cueste ganar dinero yo decido como usarlo y si a alguien no le parece solo piensen que esa moneda que te sacas de la bolsa y se la das a un desconocido este la podría usar para cubrir una necesidad o para tomarse un six pack. La experiencia personal me dice que pasara lo segundo.

Este es una opinión personal, si alguno de ustedes tiene otros puntos de vista o percepción me gustaría que la compartieran para conocer sus puntos de vista.

¡Abur!

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